El silencio de los neutrales
Publicado por beltrochjuden en 27 Junio 2008
En la Comunidad del Ajedrez Extremeño llevamos meses, quizás algo más de un año, oyendo que aquí existen dos grupos enfrentados, que los que están son los buenos y los otros los malos que quieren echarlos, que ellos llegaron porque la Federación no funcionaba, que ahora todo está mejor, etc. etc. etc. Ese discurso es una falacia. El Ajedrez Extremeño ni está enfrentado ni está dividido. El Ajedrez Extremeño, nuestro Ajedrez, está sencillamente desunido; porque a poco que rasquemos nos daremos cuenta que en el fondo todos queremos lo mejor para el Ajedrez en Extremadura.
Bueno, todos, todos, No. Algunos se declaran abiertamente Neutrales. Nadan y guardan la ropa, se quedan con lo mejor de cada casa; si llueve se ponen a cubierto y cuando escampa salen a tomar el sol. La neutralidad, desde nuestro punto de vista, es un contradicción en sí misma. O se está o no se está. Asumiendo sus consecuencias.
Esto lo hemos vivido durante la crisis de las denuncias a los Monitores. A algunos monitores. Durante la crisis desatada por la farragosa gestión aún no resuelta del Curso de Monitores de Base. Durante las continuas muestras de prepotencia mostradas desde las más altas instancias de nuestra Federación Extremeña de Ajedrez con quienes pretendían ejercer sus derechos estatutarios. Se levantaron muchas voces, pero también otras callaron. Y como decía Nietzsche, “la palabra más soez, la carta más grosera, son mejores son más educadas que el silencio”. El poder siempre impone. A unos más que a otros.
El panorama, aún pareciendo triste, es muy esperanzador. Días pasados hemos sido testigos del nacimiento de una alternativa de gobierno para nuestra Federación Extremeña de Ajedrez. Una persona de nuestra Comunidad, honrada, valiente, integradora, nos hace conocedores de su proyecto para una Federación mejor, diferente, democrática, participativa, una Federación donde nos sintamos como en nuestra propia casa. Marcelino J. Gañán nos invita a todos a unirnos a ese proyecto, arrimando el hombro. Es una gran oportunidad de contar con un líder que aglutine todas las sensibilidades. Es una oportunidad de poder expresarse sin temer represalia. ¡Gracias, Marcelino!.









