Se abrirán las grandes alamedas
Publicado por beltrochjuden en 14 Mayo 2008
Como estaba mal anunciado, se celebraron las dos Asambleas de nuestra Federación Extremeña de Ajedrez. La Ordinaria y la Extraordinaria.
Haciendo un buen uso de nuestro derecho de opinión y acogiéndonos a la libertad de expresión, sin ánimos de ofender ni mucho menos de injuriar, dedicamos estas reflexiones:
A los que fueron, a los que estuvieron, a los que quisieron pero no pudieron, a los que pudieron pero no fueron, a todo el que viere, oyere, leyere y entendiere.
El domingo estuvimos, algunas horas, al otro lado del espejo.
El evento comenzó en segunda convocatoria y se prolongó hasta bien entrada la tarde. Jornada maratoniana como habíamos previsto. Dos paréntesis tuvo el día. A las 12,30 h. se aparcó la Ordinaria y comenzó la Extraordinaria, algo que nunca habíamos visto. El segundo paréntesis fue desde las 14 h. hasta las 16 h., para el rancho. Luego se retomó la Ordinaria en el punto 6. En plena siesta. Qué cosas más raras pasan en el mundo del ajedrez, mi señor presidente.
Nos llamó mucho la atención la composición de la mesa de la Asamblea: Presidente de la Federación, presidiendo; Vicepresidente de la Federación, asambleísta y miembro de la Junta Directiva, moderando; empleada administrativa de la Federación tomando notas para el Acta. ¿Dónde estaba el Secretario General de la Federación, que también lo es de la Asamblea General?. Nadie solicitó explicaciones y nadie las dió. El moderador hizo bien su papel, dadas las circunstancias. Con firmeza y algún que otro mensaje pacificador [¡?].
El Presidente comenzó su intervención utilizando cierto tono conciliador. Le duró poco tiempo y no volvió a encontrarlo ni a intentarlo en todo el día. Habló del actual ambiente de crispación, como si fuera algo nuevo, sin dar cabida a la autocrítica. El infierno son los otros. Monologó acerca de las páginas webs [qué jodida es la prensa, mi señor], pero no acaba de entender que éstas son el único foro de quienes carecen de voz en la Asamblea. Al ponente le preocupa, y mucho, que se presenten quejas ante la Dirección General de Deportes. No le parece conveniente. Estaría bueno que, a estas alturas, hubiera de pedirle la venia a él para quejarnos de él. Grouchismo puro. Dice que, no argumenta ni demuestra, ello perjudica al colectivo. Si eso es así, realmente, es que algo funciona mal en nuestra Administración Autonómica. Por favor, que nos lo expliquen. Con luz y taquígrafos.
En estas dos Asambleas se escucharon comentarios, pensamientos en voz alta y deseos inconscientes muy, pero que muy preocupantes.
“Los Estatutos, a veces, impiden el normal funcionamiento de la Federación”, ergo, hay que cambiar los Estatutos. Con dos cojones, sí señor. ¿La ley me estorba?, pues cambio la ley. La libertad, decía Montesquieu, no consiste en hacer lo que uno quiere, sino en hacer todo lo que las leyes permitan. Que alguien se lo explique, por favor.
“La Federación tiene un reglamento electoral y yo no tengo que hacer caso a ningún decreto”. Por favor, esos Asesores, que se me están despistando …
“Hay que reformar los Estutos en muchas cosas… son muy antiguos… en lo de ver los libros oficiales, por ejemplo… no se qué de la Ley de Protección de Datos…” Joder, como este personaje vea la fecha de nuestra Constitución, va y la cambia (la Constitución, no la fecha).
“Los federados no pueden, despóticamente, pedir las cosas …”. Se refiere al derecho que asiste a todo federado a examinar los libros de nuestra Federación Extremeña de Ajedrez y a solicitarlo por escrito.
El Presidente demuestra, una vez más, que tiene una personal manera de interpretar los derechos de los federados y sus propios deberes. Además, se hace la víctima. Cualquier ejercicio de derecho es considerado como un ataque a su persona. Los que venimos de otro régimen político no podemos entender, nos negamos a entender, nos oponemos a que semejantes sujetos (electos o impuestos) nos dirijan.
Hay que reformar los Estatutos. NO se aclaró qué parte de los mismos. NO se aclararon los motivos. Se argumentó desde la mesa que esta Asamblea era sólo para anunciar que se van a reformar. Rozando el punto de penalti. Argumento para no invalidar la convocatoria, suponemos. Lo que no entendimos fue el motivo por el cual era el moderador quien daba estas explicaciones, cuando ese no era su cometido. En fin, cosas del ajedrez deben ser.
Los Estatutos parecen ser un corsé muy apretado para este presidente. Hay que reformar los Estatutos. Se creará una comisión de trabajo de tres personas. 3 personas. Elegida por la Junta Directiva. Lamentablemente no prevaleció el sentido común. La propuesta de un asambleísta de dar cabida en este proyecto a todo el mundo del ajedrez extremeño no prosperó. El Presidente impuso su criterio. Terrero pantanoso. Como le dejemos acaba imponiendo el Index Librorum Prohibitorum. Que no le habeis dado tiempo …
¿Donde hemos leído, nosotros, aquello de que las leyes no dependen de la arbitrariedad de ningún sujeto?. ¿Será verdad?, ¿lo habremos soñado?, ¿al otro lado del espejo?.
Pues eso, compañeros ajedrecístas, que el espíritu de Montesquieu pasó hasta miedo este domingo.
“Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que tarde, de nuevo se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre para construir una sociedad [federación] mejor.”
Compañero Salvador Allende, ¡presente, ahora y siempre!









